Lóbulos rasgados
En la medida que hoy en día más personas se perforan sus orejas con fines decorativos, los dermatólogos vemos con más frecuencia complicaciones asociadas a diversos aspectos de estos hábitos. Uno de los problemas más frecuentes con el uso de pantallas o pendientes en los lóbulos de las orejas es que suelen ir desgarrando o alargando el orificio a través del tiempo, ya sea por el peso de las mismas o por accidentes. Esto provoca que cuelguen inclinadas hacia abajo o que simplemente no se puedan usar.La solución es un procedimiento quirúrgico relativamente simple y con anestesia local en la propia oficina o consultorio. A los seis a ocho días, se remueven los puntos y se deja que la oreja siga sanando y se fortalezca unos dos meses. Después de ese tiempo se podrá reperforar el lóbulo.
En los primeros meses se debe evitar pantallas pesadas, pues toda herida tarda muchos meses en fortalecerse completamente. El efecto final suele ser muy satisfactorio y dependiendo de cada caso, podrían operarse ambos lóbulos a la vez, si fuera necesario.
Queloides
La manera como cada persona cicatriza está muy relacionada a la genética de cada cual. Además, algunas áreas anatómicas cicatrizan tradicionalmente mejores que otras. El rostro, en general, cicatriza bien pero las orejas pueden cicatrizan en forma diferente a la cara.En algunas personas las orejas pueden formar cicatrices gruesas, que llamamos queloides, luego de perforaciones, no solamente en el lóbulo sino en el cartílago de las orejas. Este tipo de cicatriz puede ser difícil de remediar y en muchos casos puede volver a formarse luego de diversas formas de tratamiento. En el caso de los lóbulos, se suele formar un nódulo firme, tanto por el frente como por el reverso del lóbulo. A este tipo de deformación se le conoce como una cicatriz tipo «dumbbell» o haltera, por su forma peculiar.
Con frecuencia, estos queloides resultan en un problema cosmético serio. Por ende, si ya has experimentado tendencia a formar cicatrices de este tipo en otras áreas de tu cuerpo luego de trauma o cirugía, muy probablemente debes evitar perforar tus orejas o cualquier otra parte de tu cuerpo.

