sidebar Clínica Dermatológica - Dr. Edgardo Rodríguez Vallecillo: Perforaciones

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jueves, 12 de julio de 2018

Dermatitis y problemas con las orejas

repara oreja desgarrada
Los dermatólogos en Puerto Rico atendemos toda clase de problemas que tienen que ver con el pabellón de la oreja, tanto para enfermedades, alergias, infecciones, tumores, verrugas así como para problemas cosméticos. He aquí algunos de los problemas más comunes que vemos a diario.

Lóbulos rasgados

En la medida que hoy en día más personas se perforan sus orejas con fines decorativos, los dermatólogos vemos con más frecuencia complicaciones asociadas a diversos aspectos de estos hábitos. Uno de los problemas más frecuentes con el uso de pantallas o pendientes en los lóbulos de las orejas es que suelen ir desgarrando o alargando el orificio a través del tiempo, ya sea por el peso de las mismas o por accidentes. Esto provoca que cuelguen inclinadas hacia abajo o que simplemente no se puedan usar.

La solución es un procedimiento quirúrgico relativamente simple y con anestesia local en la propia oficina o consultorio. A los seis a ocho días, se remueven los puntos y se deja que la oreja siga sanando y se fortalezca unos dos meses. Después de ese tiempo se podrá reperforar el lóbulo.
En los primeros meses se debe evitar pantallas pesadas, pues toda herida tarda muchos meses en fortalecerse completamente. El efecto final suele ser muy satisfactorio y dependiendo de cada caso, podrían operarse ambos lóbulos a la vez, si fuera necesario.


Queloides

La manera como cada persona cicatriza está muy relacionada a la genética de cada cual. Además, algunas áreas anatómicas cicatrizan tradicionalmente mejores que otras. El rostro, en general, cicatriza bien pero las orejas pueden cicatrizan en forma diferente a la cara.
En algunas personas las orejas pueden formar cicatrices gruesas, que llamamos queloides, luego de perforaciones, no solamente en el lóbulo sino en el cartílago de las orejas. Este tipo de cicatriz puede ser difícil de remediar y en muchos casos puede volver a formarse luego de diversas formas de tratamiento. En el caso de los lóbulos, se suele formar un nódulo firme, tanto por el frente como por el reverso del lóbulo. A este tipo de deformación se le conoce como una cicatriz tipo «dumbbell» o haltera, por su forma peculiar.


Con frecuencia, estos queloides resultan en un problema cosmético serio. Por ende, si ya has experimentado tendencia a formar cicatrices de este tipo en otras áreas de tu cuerpo luego de trauma o cirugía, muy probablemente debes evitar perforar tus orejas o cualquier otra parte de tu cuerpo.

lunes, 14 de abril de 2014

Muchas perforaciones...mayor el riesgo de alergias.

perforación corporal, piercing
Solían ser las mujeres las cuales, debido al uso frecuente de joyería de fantasía, especialmente pantallas, se tornaban alérgicas al níquel, el metal principal en dicha joyería. En esos casos los lóbulos de las orejas se tornan irritados, a veces supuran y pican, lo que fuerza a recurrir a pantallas de metales preciosos como oro amarillo (el blanco contiene níquel) o platino. Sin embargo, los tiempos han cambiado y en el Puerto Rico de ahora, ambos sexos no sólo se perforan las orejas, sino muchas otras partes del cuerpo, algunas insospechables. ¿El resultado? Cada vez más personas sensibilizándose a diversos metales, especialmente a níquel, cobalto, paladio y hasta el oro.

En una pasada convención de la Sociedad Americana de Dermatitis de Contacto, en Miami FL, se presentó un estudio que comparaba la frecuencia de estas dermatitis alérgicas a níquel y cobalto con el número de perforaciones cutáneas. Efectivamente, el riesgo de sensibilizase era mayor mientras más perforaciones se tenía. En personas con cinco o más perforaciones, por ejemplo, uno de cada tres tenía alergia al níquel.