Acantosis nigricans y la conexión insulina
Es la manifestación cutánea más frecuente en los obesos. Consiste de áreas oscuras, aterciopeladas con acentuación en los pliegues o líneas de la piel. Suelen aparecer en el cuello, las axilas y la entrepierna. En casos más severos, puede notarse en los codos, nudillos y hasta en la cara. A menudo va acompañada de la presencia de numerosos pólipos o colgalejos (“tetitos”) color piel o marrón.
Las personas con sobrepeso u obesas suelen desarrollar resistencia a la insulina. ¿Y qué tiene que ver la acantosis nigricans con la insulina? Es que cuando el cuerpo se torna resistente al efecto de la insulina, nuestro cuerpo, mientras todavía el páncreas está saludable, fabrica y libera mayor cantidad de esta hormona al torrente sanguíneo para compensar esa falta de respuesta de los tejidos.
Ese nivel elevado de insulina en ayunas es el que fomenta la acantosis nigricans (AN). Podría decirse que aquellos obesos con estos cambios de AN, que son más notables y frecuentes en personas de tez más oscura, van dirigidos a desarrollar diabetes tarde o temprano si no corrigen su sobrepeso. Esta resistencia debe verse como un preámbulo de diabetes.
